01 Sep Recomendaciones si vas a una boda de invitado
Hace mucho tiempo que quería escribir este post, porque como fotógrafa de bodas, he visto muchas cosas. Así que mi intención hoy es hacer un poco de recopilatorio de mis recomendaciones para los invitados que asistís a una boda.
Si vas de invitado a una boda
Lo primero de todo ya podréis imaginar, es el tema de hacer fotos con tu móvil. A mi no me importa, es más, creo que se ha convertido en un buen complemento al reportaje fotográfico principal. Las fotos de los invitados retratan momentos más personales quizás, y en cualquier caso completan la visión y la historia que pretendemos contar en fotos ya que nosotros no podemos estar en todas partes en todo momento. Pero no perdamos la perspectiva de que los fotógrafos tenemos encargada la misión principal de hacer este trabajo, y que los invitados interfieran en los momentos cumbre y se pongan por en medio con su dispositivo puede hacer que nos perdamos el momento.
Seguro que todos estáis imaginando el típico momento de la entrada de la novia en la que el tio Manolo se ha colocado en medio del pasillo con su cámara reflex listo para cazar el momento.

Otra cosa importante para mi, es respetar el cómo los novios han decidido celebrar su boda. Está claro que como invitados podéis intervenir con sorpresas, pero nunca perder la perspectiva de si es algo que a los novios les va a gustar. La mayoría de cosas son siempre bienvenidas, en plan, bailes improvisados, regalos, vítores varios tipo “viva los novios”, pero no hay que perder esto de vista.
Es un día en el que hay que movilizar y coordinar a mucha gente. Una forma de ayudar es estar atento y pendiente del ritmo de la boda. Participar en que todo vaya al ritmo necesario y colaborar. Y si, hablo por ejemplo del mítico momento de las fotos de grupo. Que si Pepito está en el baño, que si Manolo fumando, que si la abuela Paca se ha hecho la foto y se ha quedado hablando ahí mismo con la vecina del quinto… Este es un rato que es importante que se coordine bien ya que sino, especialmente cuando son muchos invitados, puede alargarse mucho y comerse un buen pedazo del tiempo de la boda. Ya no hablemos de la cara que se les queda a los novios con la sonrisa tiesa de tanto rato sonriendo.
Es muy simple. Se trata de que estés esperando en la zona de espera (fuera del plano de la foto), estés atento a cuando te toque, y te vuelvas a apartar al terminar, fin del asunto.
Y por último. Por favor, llega puntual. La única que tiene permiso ese día para retrasarse es la novia 😉
- Fotógrafa social profesional con estudio propio desde 2010.
- Formo a otras fotógrafas para conseguir sus objetivos profesionales.
- Amo la libertad de la naturaleza, los espacios abiertos y la luz natural.

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