Seven beauty, Seven deadly sins

La Ira, la Soberbia, la Avaricia, la Lujuria, la Gula, la Pereza y la Envidia.

Los 7 pecados capitales han sido interpretados a lo largo de los años por infinidad de fotógrafos y artistas. Con Seven beauty, Seven deadly sins los hemos trasladado al terreno de la fotografía de belleza, interpretando cada uno de ellos de forma que la luz, la expresión y la caracterización sean los máximas protagonistas. A veces minimizándolo todo a la piel y otras vistiendo el cuerpo para que las prendas se unan al diálogo de interpretación de los siete pecados capitales.

1 pecado, 1 foto y 1 cuento que narra la historia del personaje en el que habita el pecado.

Galería completa

Créditos

Pereza

Fotografía&Idea: Gala Martínez
Makeup&Hair: Isa Calixto
Modelo: Ana Molina

Gula

Fotografía&Idea: Gala Martínez
Makeup&Hair: Isa Calixto
Estilismo: Yuvé Estilistas
Modelo: P.O.

Lujuria

Fotografía&Idea: Gala Martínez
Makeup&Hair: Isa Calixto
Modelo: Valentina Nico

La Ira

Fotografía&Idea: Gala Martínez
MakeUp&Hair: Isa Calixto
Modelo: Sheila Leiva
Estilismo: Gracia Reina
Vestuario: Alassie (El Costurero Real)

La Envidia

Fotografía&Idea: Gala Martínez
MakeUp&Hair: Isa Calixto
Modelo: Iria del Río
Estilismo: Gracia Reina

La Avaricia

Fotografía&Idea: Gala Martínez
MakeUp&Hair: Isa Calixto
Modelo: Marta N.
Estilismo: Yuvé Estilistas

La Soberbia

Fotografía&Idea: Gala Martínez
MakeUp&Hair: Isa Calixto
Modelo: Nadia Sanromà
Estilismo: Gracia Reina

La Pereza (Sloth)

Cada noche la luz de la luna cubría su cuerpo, desvelando en su rostro su secreto.

La hija de la luna despertaba rodeada del silencio de la noche. Su aliento fresco entraba por la ventana junto con los rayos plata que inundaban su habitación.

Su cuerpo despertaba perezoso y se asomaba para contemplar a su madre, y mientras la noche solitaria y misteriosa la envolvía, ella se sentía libre.

Y miraba al cielo mostrando su cara oculta que cada noche desvelaba la luz de la luna y cada amanecer ocultaba la luz del sol.

+ fotos

La Lujuria (Lust)

- ¿Quieres jugar conmigo? - susurraba la lujuria a oídos de los hombres más débiles que caían a sus pies llevados por el deseo de poseerla.

Su rostro se ocultaba tras un antifaz, dejando solo a la vista su misteriosa mirada.

La reina del tablero de ajedrez, poderosa, seductora y letal. Para ella todo era un juego. Para ellos la perdición.

+ fotos

La Envidia (Envy)

Era una explosión de color! El caramelo era delicioso, de sabor dulce, y le invadía la boca llenándola de alegría! Y divertida se burlaba de ella...

Ella no era igual, y la envidia la invadía cada vez que miraba al otro lado... En su mundo todo era gris y ceniza su mirada. Para ella sólo había quedado carbón.

+ fotos

La Soberbia (Pride)

El mundo era insuficiente para ella, la gente le resultaba vulgar. Pobres necios que no alcanzaban a apreciar su belleza.

Solo en su espejo encontraba el trato justo que ella merecía. Contemplarse en él la llenaba de gozo. Él la adoraba y adulaba regalándole bonitas palabras para sus oidos.

Y en su reflejo solo veía grandeza, mientras que más allá de él el mundo le resultaba insignificante.

+ fotos

La Gula (Gluttony)

Ella sólo lo deseaba a él, su sabor, su olor, la intensidad con la que inundaba su cuerpo.

Él era el consuelo en sus momentos de tristeza.
Él era dulce, su cuerpo llenaba su boca de sabores intensos.
Él la acariciaba con su suave textura.

Ella lo deseaba con todo su cuerpo.






+ fotos

La Ira (Wrath)

Residía dentro de ella, en el fondo de su ser, donde solo había lugar para las cosas más oscuras.

Ella trataba una y otra vez de controlarla. Pero a veces conseguía escapar, y cuando lo lograba se apoderaba de ella, y todo su mundo se tornaba hostil. La Ira brotaba en su piel, en su mirada, y la arrastraba hasta la destrucción.



+ fotos

La Avaricia (Greed)

Las riquezas eran su delirio. El oro y las joyas eran todo lo que más deseaba. Deseaba su brillo, su valor, deseaba su poder.

Y cuando se dio cuenta ya no quedaba nada más dentro de ella, solo el deseo de poseerlo todo. Su piel se había tornado dorada, como su cabello.

Era la avaricia.

+ fotos