Berlín

by 274km on January 22nd, 2012

Es una pena que cuando uno piensa en Berlín inmediatamente lo relacione con su pasado oscuro, el holocausto, la segunda guerra mundial, el muro... Pero realmente es una ciudad con mucho más encanto que su interés puramente histórico.

Berlín es una ciudad cosmopolita, de la talla de Londres o Barcelona, por sus calles puedes encontrar a la gente más pintoresca paseando tranquilamente sin esperar llamar la atención de nadie.
Alexanderplatz es el centro neurálgico de la ciudad, una plaza en constante actividad en cuyo entorno encontramos muchos de los edificios emblemátios como la Torre de Berlín, el Lustgarden, la iglesia de St. Markienkirche, la Catedral de Berlín o el Ayuntamiento. Así como la llamada Isla de los museos.
Antes de cruzar el río y pasar al centro histórico, vale la pena desviarse y pasear por los patios de Hackesche Höfe. El conjunto de los edificios que los rodea alberga restaurantes, oficinas, y todo tipo de negocios. Este lugar, declarado patrimonio histórico, es uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad, tanto para los visitantes como para los berlineses.
Ya al otro lado del río llegamos a Bebelplatz, al final de la cual encontraremos la catedral de St. Hedwigs, cuya arquitectura recuerda al Panteón de Roma. Caminando un poco más llegamos a otra plaza emblemática, Gendarmenmarkt donde se reúnen la Iglesia Francesa de la Friedrichstadt, la Catedral alemana de idéntica arquitectura y el Auditorio.
Irse de Berlín sin ver la puerta de Brandemburgo es como irse de París sin ver la Torre Eiffel. Es la corona de la ciudad, que separó en el pasado el oriente y el occidente. Tras de ella encontramos el Tiergarten, el pulmón de Berlín, un parque de bastas dimensiones que alberga edificios de la talla del Parlamento, la Casa de la Cultura o la Cancillería. Para recorrerlo hay que dedicarle bien bien una mañana!
Y en sus inmediaciones encontramos por fin el Monumento al holocausto judío, un lugar cuanto menos inquietante. Bloques y bloques de hormigón simulan las tumbas de los que murieron injustamente, y adentrarse en sus entrañas hace que por el cuerpo de uno recorra un escalofrío. En el subsuelo de este lugar se encuentra el museo dedicado al holocausto, otro lugar de obligada visita.
Y ya bajando por Friedrichstrasse, una de las calles más comerciales de la ciudad, llegamos al Check point Charlie, antaño el puesto fronterizo más conocido de Alemania. Y cerca de él el Muro de Berlín. Aunque en la ciudad quedan algunos fragmentos más, este es sin duda el mejor conservado.
Y con esto podríamos decir que hemos terminado el recorrido obligado de la ciudad, aunque es solo una pequeña parte, porque la verdad es que es una ciudad gigante, imposible de visitar en un sólo fin de semana, y fueron muchos los lugares que nos quedaron por ver, así que queda pendiente una segunda visita ;)

+ fotos: Berlín
+ Fotografía urbana


Posted in Fotografia Urbana, Guia de viaje    Tagged with no tags


0 Comments


Leave a Comment